domingo, 31 de enero de 2016

Incendio de Persépolis

El General Alejandro no era de saquear ni vandalizar las ciudades conquistadas. Sino que respetaba al pueblo, sus costumbres y sus creencias. Incluso él se aunaba a las mismas, consiguiendo la aceptación y lealtad fanática de las poblaciones locales
En el caso de Persépolis, simplemente hizo una excepción, tal era el odio que existía contra esa inmensa urbe. Aplicando la máxima justicialista que dice "por cada uno de nosotros caerán cinco de ellos", el general macedonio mandó a saquearla.
Luego de tomar el inmenso tesoro que allí había (uno de los más grandes de toda la historia), la ciudad fue virtualmente devastada. Y meses más tarde, incendiada. Aunque los biógrafos se contradicen, nunca pudo saberse quién, en realidad, prendió fuego a Persépolis, un día soleado como hoy, en el año 330 antes de Cristo.