Desde esta fantochada llamada macrismo, emerge la enésima carga fútil para (ahora sí) "desperonizar" el país. Uno de esos patéticos intentos es el acallamiento de los medios tradicionales, y dentro de ese patetismo, emerge áurea, enorme, izada, la figura de Ana Gerschenson, nueva directora de Radio Nacional, que confiesa que exoneraron a los periodistas porque "les revisaron el twitter".
— Casa Rosada2003-2015 (@CasaRosadaAR) febrero 1, 2016
Poca grandeza, mis queridos macedonios peronistas.